viernes, 11 de noviembre de 2016



















Hola . Hace tiempo que no escribo nada en el blog , el verano el  trabajo y mas cosas son los culpables, ahora en el otoño ya apetece estar mas tiempo en casa y hacer cosillas.

Quiero hablaros de una prenda que en otoño e invierno  no debe faltar en el armario esta es la gabardina. Voy a contar un poco de su historia aunque todo lo que aquí os contare esta sacado de Internet yo lo único que pretendo es juntar de todo un poco para hacer mas fácil su lectura en poco tiempo.


LA GABARDINA 

UNA PRENDA QUE NO 
PASA NUNCA DE MODA Y 
HAY QUE TENER EN EL ARMARIO. 



Se llama gabardina a una prenda exterior que se utiliza para resguardarse de la lluvia. La gabardina es una pieza impermeable abierta que llega hasta la rodilla y que tiene botones y solapas muy visibles.
El tejido de gabardina fue inventado por el británico Thomas Burberry en 1880 . Las prendas llamadas gabardinas las empezaron a usar las tropas de Garibaldi en 1861,1 también fueron usadas por los soldados ingleses durante la Primera Guerra Mundial. Los actores de Hollywood la pusieron de moda durante los años 1930 y 1940 en papeles de gánsteres. Más adelante, se popularizó para el resto de la población acabando por ser utilizada tanto por hombres como por mujeres.
En la actualidad, la gabardina sigue siendo una prenda impermeable pero ahora se ha convertido en una pieza sujeta a los designios de la moda incluyendo multitud de modelos y diseños. Así, junto a los cortes clásicos hoy se pueden encontrar prendas cortas, largas, entalladas, con vuelo, etc. Por su parte, el catálogo de colores ha dejado de restringirse a los tradicionales marrón y gris para extenderse a todo tipo de llamativos diseños.
La gabardina no ha sido tradicionalmente una prenda de abrigo por lo que se ha venido utilizando en meses de entretiempo. Sin embargo, la incorporación de forros de piel, plumas o acolchados en algunos modelos la han convertido también en una opción para los meses más fríos.
La gabardina es un tejido de algodón, lana o fibra sintética de consistencia trabajada y muy apretada, caracterizada por tener una cara lisa y una acanalada en diagonal. Por ser relativamente impermeable al aire y al agua, se emplea habitualmente en la confección de ropa de abrigo.



La Gabardina, más de 100 años de historia

Reza un conocido dicho popular inglés que el vestir un abrigo diferencia a los adultos de los niños. Y las estadísticas demuestran que precisamente ese adulto no duda en escoger la gabardina como el primer abrigo de su armario.

El otoño es, junto a la primavera, la estación del año donde esta legendaria prenda alcanza su máximo esplendor ya que sus suaves temperaturas permiten que brille con luz propia. No obstante, y a pesar de que la tela de gabardina no abrigue demasiado hoy se puede encontrar con todo tipo de forros, desde acolchados hasta de piel, en muchos casos removibles, lo que ayuda a alargar su vestimenta a prácticamente todo el año.
La gabardina coge el nombre del tejido con el que está confeccionada y hoy, al contrario de lo que ocurría en sus orígenes, ya no solo termina por debajo de las rodillas sino que se puede encontrar tanto por encima de estas, en forma de un tres cuartos, o en tamaño de chaquetón. Igualmente, al clásico color beis se le han unido otros más alegres como el azul marino, el verde o el burdeos.

Dos son las características principales que diferencian a esta prenda intemporal presente en el armario  desde 1880. Por un lado, su característico tejido impermeable resistente al viento, al agua y a la nieve y por otro su inconfundible diseño de origen militar.

En su diseño original esta prenda contaba con botonadura cruzada, un gran cinturón, diez botones de generosas dimensiones, anchas solapas, grandes bolsillos donde poder guardar desde mapas hasta prismáticos y múltiples anillas de acero desde las que colgar objetos tan necesarios en el campo de batalla como una cantimplora, un par de botas secas, una espada o incluso una granada. Fue precisamente su uso militar el que hizo que a esta prenda se la conozca en su tierra natal con el nombre trench coat o abrigo de trinchera.

Tres marcas, Mackintosh, Burberry y Aquascutum, todas ellas inglesas, fueron las grandes responsables de la popularidad alcanzada por la gabardina y de que hoy, más de ciento treinta años después del primer abrigo de trinchera, esta prenda se haya convertido en todo un imprescindible en el armario del Gentleman.

Aunque en 1823 Charles Mackintosh inventa el primer tejido impermeable uniendo varios trozos de tela con caucho, habría que esperar hasta 1830 para que el propio Mackintosh popularizara con ese tejido su primer abrigo. Si bien aquel abrigo no dejaba pasar el agua, tenía el inconveniente de que no transpiraba. Este problema quedó solucionado cuando Aquascutum, en 1853, crea un tejido resistente al agua, transpirable y lo que no era menos importante sin olor a caucho. El éxito de esta nueva gabardina le valió a Aquascutum ser elegido responsable de los abrigos del ejército británico de la Guerra de Crimea.

Sin embargo, tendremos que esperar hasta 1880 para ver el nacimiento de la primera gabardina tal y como la conocemos hoy. Fue concretamente Thomas Burberry quien crea para los granjeros ingleses el primer abrigo de algodón, cien por cien resistente al agua, respirable y de gran comodidad y ligereza. La obligatoriedad de contar en la campiña inglesa con una prenda resistente al agua fue conseguida por Burberry impermeabilizando el hilo con el que después se tejía la tela logrando de esta manera que el agua resbalase por la superficie del abrigo pero sin llegar a penetrar en él.



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